La artista
No creo muñecas. Las revelo.
Sesión de calle para Nika, MB-008. Fotografía del estudio.
Empecé desmontando una pieza que ya no me decía nada. Cuando volví a montarla, era otra persona y tenía nombre.
Trabajo sola, desde un estudio pequeño lleno de botes, pigmentos y retales. Cada obra empieza igual: una pieza base que abro por completo y a la que le retiro la cara pintada de fábrica. Después viene lo lento — lijar hasta encontrar la superficie que acepta el pastel, construir una expresión capa a capa, decidir hacia dónde mira.
El cabello se injerta hebra a hebra. El vestuario lo coso a mano pensando en quién es ella, no en qué queda bien. A veces una pieza se queda meses parada porque todavía no sé qué le pasó. Cuando lo sé, termina en dos días.
No las llamo productos ni las hago en serie. Son personajes, y cada uno se marcha del estudio con su nombre, su historia y su certificado.
✦ Perderse también es un camino.